Detalle Columna

Héctor Barrios Fernández

El béisbol en los 1870s

Imagínese lo que ha evolucionado el béisbol.

En la década de los 1870s, existía la controversia si debía ser legal que un pitcher lanzara la curva, ya que algunos consideraban que hacerlo era deshonesto y no muy de caballeros.

Aunque los umpires no podían hacer gran cosa para evitar el uso de tal lanzamiento, la controversia se extiende hasta quién inventó este lanzamiento, si fue William Arthur “Candy” Cummings o Fredrick Elroy Goldsmith.

Así también barrerse en las bases era cada vez más común, aunque era una manera muy primitiva de hacerlo, más bien consistía en aventarse y caer de espalda, muy diferente a las barridas de hoy en que se emplea una técnica depurada y refinada donde el corredor se desliza y queda parado sobre la almohadilla.

Por esta época Dickey Pearce, que era shortstop, había inventado el toque de bola.

En 1872 nació en Brooklyn, N. Y., Willie Keeler, quién fuera tremendo bateador y jardinero izquierdo actuando para los Orioles de Baltimore, Superbas de Brooklyn (hoy Dodgers de Los Ángeles) y Highlanders de Nueva York (hoy Yankees).

En 1873, en Truxton, N. Y., vio la luz primera John McGraw, apodado “El Pequeño Napoleón”, tremendo jugador, sin embargo es ampliamente reconocido por sus 2763 victorias como manager, sólo atrás del gran Connie Mack, fue manejador de los Orioles de Baltimore, pero mayormente de los Gigantes de New York de 1902 a 1932.

Honus Wagner nació en 1874 en Chartiers, Pensylvania, su nombre completo era, Johannes Peter Wagner, apodado “The Flying Dutchman” por su tremenda velocidad y por su ascendencia alemana, tan buen bateador como Tony Gwynn, ambos ganadores de ocho títulos de bateo.

También este año nace Napoleon “Nap” Lajoie, en Woonsocket, Rhode Island, aunque algunas fuentes citan 1875 como el año de su nacimiento, lo cierto es que como los anteriores, fue uno de los mejores bateadores en la historia del béisbol, 3242 hits y cinco títulos de bateo en su carrera de 21 años.

Mordecai Peter Centennial Brown conocido como “Three Fingers Brown” fue un pitcher de élite en sus tiempos, nació en 1876 en Nyesville, Indiana, poseedor de gran curva, él aceptaba que tenía ese lanzamiento en su repertorio ya que sólo poseía tres dedos de su mano derecha y eso hacía que sin pretender darle mayor efecto la pelota curveara, en realidad tenía cuatro dedos ya que sólo le faltaba el índice, ganó 239 juegos en 14 temporadas, entre 1906 a 1911, ganó 26, 20, 29, 27,25 y 21 juegos.

Frank Chance, nació también en 1876 en Fresno, California, jugo en 17 temporadas, principalmente con Chicago en la Liga Nacional, la primera base era su posición, también jugaba como catcher y jardinero derecho, terminó su carrera con .296 de porcentaje de bateo. En esta década aún no había Series Mundiales ya que oficialmente comenzaron en 1903 enfrentándose los Pilgrims, Puritans, Americans, Red Sox (o como se llamaran en ese año) de Boston Vs. Los Piratas de Pittsburgh.

En 1875 Albert Spalding, el de la marca de artículos deportivos, tuvo record de 54 ganados y 5 perdidos jugando para los Red Stockings de Boston en la National Association League, este personaje falleció el 9 de septiembre de 1915 en San Diego, Ca.

No sé qué tenga que ver con el béisbol pero lo menciono como dato curioso, en esta década hubo un lanzador llamado Joseph Borden, sin embargo jugaba con el nombre de Joseph Nedrob, su apellido escrito al revés, porque sus padres se oponían a que fuera jugador profesional, cualquier parecido o semejanza con jugadores que hoy se cambian el nombre y la edad, es mera coincidencia. La regla de poner out a un corredor, lanzándole la pelota y golpearlo con ella, había desaparecido por la década de los 1850s.

En los 1860s, desaparece la regla de lograr un out cuando atrapaban de un bote una pelota bateada.

Para 1875 fueron introducidos los primeros guantes para fildear, pero no fueron adoptados por todos los jugadores hasta una década después, como consecuencia de no usar guantes para fildear, era común que un equipo hiciera tres, cuatro o más errores en un inning, alargando así los juegos, hoy éstos se alargan por tanto comercial y cambio de pitcher.

Aunque en esta década no se llevaron récords de bases robadas, éstas parecen no haber sido muy comunes en los inicios del béisbol profesional, George Wright, shortstop y segunda base en aquella época, reconocía que nunca se dieron cuenta del valor potencial que tenía una base robada.