Detalle Columna

Héctor Barrios Fernández

Steve Carlton y Sus 19 K

Stephen Norman Carlton, a quien en el mundo del béisbol le llaman “Zurdo” o si Usted prefiere “Lefty,” es un adecuado recuerdo de que él ocupa el segundo lugar entre los lanzadores zurdos con más ponches en la historia de las Grandes Ligas, superado únicamente por Randy Johnson.

Repito, entre los zurdos, ya que como Usted sabe, el líder de ponchados entre todos los pitchers es el nacido en Refugio, Texas; Mr. Nolan Ryan.

Muy a menudo, Steve Carlton ha sido llamado el lanzador zurdo más fino en la Liga Nacional desde tiempos de Sandy Koufax.

En 1983, una encuesta del prestigiado “New York Times” consideró a Steve como el mejor pitcher activo en Grandes Ligas.

En junio de ese año, él y Nolan Ryan habían pasado en ponches recetados al “Gran Tren,” Walter Johnson quien dejo la enorme cifra de 3,508 strikeouts.

Para el final de la temporada de 1984, Steve Carlton se convertía en el único lanzador en la historia en ganar cuatro premios “Cy Young,” por ser considerado el mejor pitcher de su liga.

En la actualidad lo ha superado Roger Clemens (7) y Randy Johnson (5), empatándolo Greg Maddux (4).

Por si esto fuera poco, también en esa época se convirtió en el lanzador número dieciséis en ingresar al prestigiado club de quienes habían ganado 300 juegos o más.

Su juego más grandioso, en el cual él logró la hazaña que no lograron grandes lanzadores como Rubbe Waddell, Lefty Grove, Christy Mathewson y Walter Johnson. 

Por cierto ese juego salió cargando con la derrota, pero ni eso le quita lo grandioso: Ocurrió el 15 de septiembre de 1969 cuando Carlton ponchó a 19 bateadores en un juego.

Fueron 152 lanzamientos los que hizo ese día, dos de ellos fueron desafortunados, uno de ellos fue conectado de cuadrangular de dos carreras por el jugador de los Mets de New York, Ron Swaboda. Pero a los Mets de 1969 todo se les perdona.

Mire Usted, Steve Carlton llegó ese día al estadio con una fuerte fiebre y de muy mal humor. Solicitó un masaje y una pastilla para calmar el dolor de garganta. Enseguida, procedió a ponchar a los primeros tres bateadores del juego.

Para el final del séptimo inning, había enfrentado a cada uno de los bateadores del equipo contrario tres veces, ponchando cuando menos a uno en cada inning y acumulando un total de catorce hasta ese momento.

Los Mets se habían ido arriba en la pizarra en el cuarto inning, como ya mencioné, producto de cuadrangular de dos carreras de Ron Swaboda, pero los Cardenales anotaron dos en el quinto inning para sumárselas a la que habían anotado en el primer turno, dándoles una ventaja de 3-2 hasta la parte alta del octavo.

Carlton agregó dos ponches más en el octavo inning, pero también lanzó su segunda pitcheada desafortunada de la noche, permitiéndole a Swaboda conectar otro cuadrangular con un compañero en base.

Para entonces estaba consciente de que necesitaba dos ponches más para romper el record de los Cardenales de San Luis, de 17 strikeouts,  perteneciente al legendario Dizzy Dean y tres más para rebasar el de las Grandes Ligas, de 18, impuesto hasta ese momento por Bob Feller, empatado por Sandy Koufax y Don Wilson.

Para imponer un nuevo record, tenía que ponchar a los tres bateadores del noveno inning.

Carlton comenzó el noveno inning ponchando a Tug McGraw, para el strikeout número 17. El siguiente bateador fue Bud Harrelson, igual que a McGraw, con cuenta de 1-2 le pasó una recta para el ponche número dieciocho.

A continuación vino Amos Otis, en ese tiempo con los Mets y a quien Steve ya había ponchado en tres ocasiones en ese juego. La cuenta se fue a 2 y 2. El siguiente lanzamiento fue un slider bajito, Otis le hizo swing y falló. El receptor Tim McCarver tiró a primera ya que la pelota había picado en el terreno, pero de cualquier manera fue el ponche número 19 y Steve Carlton se convirtió en el primer lanzador en lograr tal cantidad de chocolates en un juego.

Durante todo este proceso, Carlton había ponchado por lo menos una vez a cada hombre en la alineación de los Mets, todos derechos por cierto; además a Ron Swaboda que le conectó par de cuadrangulares, lo ponchó dos veces.

Aunque tal hazaña se empañó un poquito con el resultado del juego. Steve Carlton perdió el juego 4 carreras por 3.

En lo personal concluyo que los 19 ponchados por Steve Carlton se debieron a que era una verdadera estrella del pitcheo; la derrota se debió a la tremenda gripe que se traía esa noche.